Que algo nos quede bien claro:
EN VENEZUELA LOS QUE QUEREMOS VIVIR EN DEMOCRACIA SOMOS MAYORÍA

Caracas, 23 abril de 2009
NPS 281

Venezuela está atravesando momentos muy difíciles para la sociedad, y para los ciudadanos. Hoy Súmate ratifica su compromiso con los valores democráticos que comparten y agrupan a la gran mayoría de los venezolanos.

 

 

En los últimos días hemos presenciado violaciones gravísimas a nuestra Constitución por parte de los órganos del Poder Público:

 

1.    La persecución contra dirigentes políticos, civiles y sindicales, cuya expresión más inhumana es la injusta sentencia contra 9 hombres, policías y comisarios, en un proceso plagado de abusos y atropellos al debido proceso.

2.    La sistemática agresión a la libertad de expresión, al amenazar a periodistas y medios independientes.

3.    El atropello a los trabajadores, a sus sindicatos, a sus contrataciones colectivas y a sus derechos laborales.

4.    La violación al derecho a la propiedad privada a través de la confiscación, ocupación e intervención arbitraria de fundos y empresas, y la progresiva destrucción del aparato productivo nacional y de la infraestructura de servicios esenciales.

5.    El desconocimiento de la soberanía popular expresada a través del voto el pasado 23 de noviembre, al imponer autoridades por encima de las electas por el pueblo, y el retiro de recursos y competencias de los Estados y del Distrito Metropolitano, para concentrarlos en el Poder Ejecutivo central, en Caracas.

6.    La posposición de las Elecciones para los Concejos Municipales y Juntas Parroquiales, legalmente establecidas para este año y la negativa del Consejo Nacional Electoral a realizar los referendos consultivos solicitados en el estado Zulia y en el Municipio Chacao.

 

Estos son los hechos más recientes de una política sistemática del Gobierno y del resto de los Poderes Públicos de violar la Constitución y destruir el Estado de Derecho en nuestro país, la cual ha tenido expresiones gravísimas como fue: el control ilegal del Tribunal Supremo de Justicia en el año 2004 por parte de la Asamblea Nacional, la Lista de Tascón - la más terrible experiencia de persecución política en nuestra historia - o el desconocimiento a la soberanía del pueblo que rechazó la Reforma Constitucional el 2 de diciembre de 2007, a través de la implantación de los Decretos Leyes bajo el paraguas de la Ley Habilitante o el referendo del 15 de febrero para instaurar la reelección indefinida.

 

El propósito de estas acciones del Gobierno es generar terror en la sociedad venezolana y por eso se ha procedido a perseguir y castigar a representantes de estos sectores, para que sirvan de ejemplo a la sociedad con la pretensión de paralizar a todos.

 

La frustración y la indignación por estas continuas violaciones a nuestra Constitución pueden llevar a muchos venezolanos a la desesperanza, y a preguntarse:

 

1.    ¿Cómo recuperar nuestra Democracia con unos órganos del Poder Público Nacional  sumisos ante el abuso de poder de este Gobierno?

 

2.    ¿Cómo mantenerse firme ante el atropello del Gobierno que desconoce la decisión del pueblo venezolano expresada con tanta dificultad en las urnas?

 

3.    ¿Qué hacer para defender nuestros derechos, para detener estos atropellos y para construir una sociedad con una institucionalidad que nos genere confianza a todos?

 

Estos son, precisamente, los momentos en la historia que representan extraordinarias oportunidades. Donde los ciudadanos se crecen y demuestran sus auténticas convicciones. Para que esto sea efectivo, además de voluntad, hace falta preparación y organización; y trabajar de manera conjunta y articulada entre todas las organizaciones y personas que queremos vivir en Democracia.

 

Como ciudadanos, tenemos entonces el derecho y el deber de formarnos y organizarnos, con estrategias diseñadas para recuperar, no sólo nuestro derecho a elegir y a lograr que se respete nuestra elección; sino también nuestro derecho a vivir una vida digna en materia de seguridad, salud, vivienda y educación, y en paz, sin miedo y con justicia.

 

Por esto en Súmate no sólo vamos a continuar luchando por el derecho a elegir de los venezolanos, nuestra tarea es que todo ciudadano asuma su responsabilidad en la construcción de la democracia y por eso dentro de nuestras acciones permanentes queremos destacar las siguientes: 

1.    Asambleas Populares para la discusión y comprensión de las violaciones cometidas a nuestra Constitución y la importancia de la defensa de la descentralización. Para esto, los miles de Supertestigos formados en la defensa del voto y nuestros voluntarios presentes en todo el país se están activando para realizar estas acciones en sus comunidades.

2.    Promoción y apoyo a las alianzas, plataformas y acciones de organizaciones civiles de diversos sectores en los 23 estados del país y el Distrito Capital.

3.    Seguimiento permanente a todas las decisiones y omisiones del Consejo Nacional Electoral.

4.    Apoyo a las Consultas y Referendos que los municipios y estados tienen el derecho a convocar.

5.    Creación de redes de solidaridad a los presos y perseguidos políticos en Venezuela. Estos hombres, mujeres y sus familias deben saber que la sociedad venezolana no los ha olvidado ni lo hará y que su aporte no es en vano. Todo aquel que quiera luchar en contra de la injusticia en Venezuela, debe apoyar a los presos y perseguidos y a sus familias. 

En los sistemas totalitarios, los procesos electorales se usan para legitimar a los gobiernos de fuerza. Se controla todo el proceso, se abusa con la propaganda y se aterra a la población, alterando las percepciones sobre las preferencias reales del pueblo. Al seguimiento, denuncia y documentación de esta estrategia, Súmate se ha abocado desde su nacimiento y no descansaremos hasta que en Venezuela las elecciones expresen la auténtica voluntad del pueblo soberano y la misma se respete. 

Que algo nos quede bien claro: En Venezuela los que queremos vivir en democracia somos mayoría.

…Construimos Democracia